viernes, 2 de agosto de 2013

Bienvenido el Futbol


A empezado la temporada de futbol y una buena parte de la población en este país volvemos a tener motivos para estar felices, al reiniciarse la esperanza y la ilusión porque el equipo de preferencia esta temporada ahora si haga un buen papel.

En esto de que cada hinchada tiene su equipo preferido se pueden desatar guerras intestinas en el país. De esto hemos visto ejemplos varios a lo largo de los años y algunas veces con resultados funestos.

Aquí cada visión establece su verdad y no hay manera de que coincidan las barras de cada equipo. Esto es como en la política: en el mundo real, difícilmente un panista puede establecer convivencia pacífica con un priista; pero en el mundo de la política hemos visto que sucede lo contrario, a veces llenando de desconsuelo y decepción a los habitantes del mundo real.

Ni en el futbol, ni en la política tenemos como pueblo una visión de futuro de largo plazo y con alcances nacionales, dirían los entendidos de la planeación y el desarrollo organizacional.

Sin embargo en días pasados se presentó el rarísimo fenómeno de que la selección nacional, la verde empezó a perder puntos de local durante el hexagonal clasificatorio al mundial de futbol 2014.

Esto es rarísimo que suceda, normalmente este tipo de gestas las pasamos caminando, sin problema. A esto se sumó que la verde realizó un papel mediocre en la copa confederaciones, donde las expectativas eran llegar por lo menos a la ronda de semifinales. Nada, a las primeras de cambio un tecito de tila y para atrás.

El técnico de la verde no visualizó que el vulgo, o sea nosotros, empezaba a darse cuenta de que algo no andaba bien en la selección y decidió en lugar de mandar a un suplente como entrenador a la Copa de Oro en EUA asistir en persona con un grupo que empezó a hacer agua desde antes de empezar el torneo. Lesionados iban y venían, suplentes salían al por mayor, sintiéndose los elegidos para sacar el perro de la milpa pero con la certeza de que no asistirían a Brasil 2014. Conclusión: los jugadores tomaron la decisión de vamos, jugamos y nos guardamos para los equipos porque el grupo de seleccionados está definido y nosotros somos tratados como la selección de segunda.

En síntesis, este grupo que casi logra que el Chepo sea despedido, al empezar el torneo Copa de Oro no tenía nada que perder, pero tampoco nada que ganar.

Tan es así que sólo basta ver los jugadores que se rescatan de este torneo: el Chapo Montes y Jonathan Orozco.

Las conclusiones a que se está llegando en todos los medios es que el culpable es el Chepo de la Torre y así lo aceptaríamos todos, si partimos del hecho de que el señor es el responsable del funcionamiento de las selecciones nacionales.

Yo pondría en la balanza antes de establecer una sentencia de culpable o inocente, los tramos de responsabilidad que tienen los actores que participan en estos sucesos. Los actores desde luego: jugadores, entrenador, directivos y prensa. No sabría decir si en este mismo orden de importancia va la responsabilidad también.

Alguien preguntará y la prensa por qué, sencillo. Todos los actores mencionados obtienen dividendos, son beneficiados y para todos resulta un negocio del modo que lo quiera ver.

Así que lo planteado recientemente por los medios de comunicación, debido a los resultados, no todo tiene un sustento meramente deportivo.

El caso de los jugadores: ya sabemos que los participantes en la copa oro no tenían motivación para ir y ponerle un baile a los panameños nomás por sacarle las castañas del fuego a los directivos de la FEMEXFUT.

El Chepo y su cuerpo técnico, no vieron esta situación y cómo se podría enganchar con los resultados de Brasil. La inocencia cobró factura.

Los directivos. Estos tienen una serie de compromisos que son afrontados con muy poco sentido de la planeación. Estos compromisos los hacen moverse entre lo económico y lo deportivo y las decisiones no siempre son claras debido a esto.

Situación parecida ocurrió hace unos años cuando se nos empalmó la competencia de la Copa América a la cual llegamos con un equipo como el que ahora presentamos en Copa de Oro. ¿La diferencia ahora? La Copa de Oro ahora sólo es medio boleto para la siguiente Confederaciones.

Es claro que para jugar los certámenes a los que se compromete la Federación Mexicana requiere de dos selecciones nacionales. De otro modo no puede hacerlo. Creo que es con esta claridad con la que deben manejarse el cuerpo técnico y directivo ante los jugadores.

El otro aspecto que no dejan de lado los directivos es el económico. Por ello la selección juega más en Estados Unidos que en el país. Espero que esto no vaya a ser un factor determinante a la hora de preparar al grupo mexicano que va a representarnos en Brasil 2014. Nótese  que sigo pensando que vamos a ir. La preparación debe ser al más alto nivel como lo hicieron Lapuente y Aguirre en su momento: en Europa.

En lo que se refiere a los medios de comunicación, estos también tienen su parte de responsabilidad, al verse beneficiados directamente con las ganancias que sacan de la publicidad que venden a precios desorbitantes al tener un producto tan bondadoso como la verde.

No podemos olvidar que aquí es donde coinciden algunos intereses los de los dueños de equipos con los dueños de los medios de comunicación. ¿Cómo saber si la opinión del grupo televisa, por ejemplo, respecto a la salida del Chepo obedece a factores deportivos o bien económicos porque no llevaron a la grande a los jugadores del equipo o porque ya existía un plan con alguno de los entrenadores que se pusieron sobre la mesa? ¿Cómo creer que la virulencia de José Ramón Fernández obedece solamente a su amor por el deporte?

De momento no queda más comprar unas cervezas para ponerse a ver el partido de León Vs América, con la esperanza de que sea un buen partido. Bienvenido el futbol.

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