jueves, 5 de febrero de 2015

La Femexfut y la CNTE, como parientes cercanos.



Primero, debemos partir de que estamos en un país de leyes en el cual las mismas no siempre se cumplen al pie de la letra.

Si existen terrenos o sectores sociales en donde el incumplimiento de la ley es el pan de cada día; ¿por qué el futbol nacional iba a ser la excepción? No hay razón para pensar que la reglamentación del deporte nacional se ciña a las normas y leyes del país en una primer instancia y posteriormente que la reglamentación del deporte se cumpla.

Así, escuchamos comentaristas de deportes impulsar la idea de que debe reglamentarse la posibilidad de que jueguen tal o cual número de deportistas no nacidos en el país, lo anterior para que los chavos nacidos en México tengan una mayor oportunidad de jugar en los equipos de primera división.

Lo anterior no deja de ser, jurídicamente hablando,  una barbaridad sustentada en buenas intenciones. Me explico, existe en el país una jerarquía de leyes que si no me equivoco va en este sentido: 1° La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,  2° Los tratados internacionales celebrados entre el Gobierno Mexicano con otros países y 3° Las leyes Federales, las Generales y por último los reglamentos de estas.

Como ya habrán sospechado, la posibilidad de que una institución, por muy particular que sea, reglamente la posibilidad de que haya mexicanos con derechos diferentes de otros. y que de esto se pueda inferir que hay distintas clases de mexicanos en el país estaremos en la práctica, levantando una especie de oda al racismo y la segregación.

Si la Federación Mexicana de Fútbol reglamenta en este sentido, se está abriendo la posibilidad de que cualquier mexicano nacionalizado pueda demandar ante los tribunales nacionales e internacionales, el racismo de que son objeto los futbolistas no nacidos en México.

No obstante, este es sólo uno de los tópicos que se vienen manejando en medios de comunicación, otra muestra lo acaban de plantear las aspiraciones políticas de Cuauhtémoc Blanco y Fidel Kuri, sobre las cuales los periodistas Héctor Alonso Morales y Edgar Luna Cruz tratan en el Diario “El Universal”  de  fecha 5 de febrero, en el cual el representante del Instituto Nacional Electoral( INE ) establece con razón que el Instituto no es la instancia para emitir una observación al respecto sino la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Y es que al no permitir la FMF que un jugador pueda votar y ser votado, se está hablando de uno de los derechos de cualquier mexicano que cumpla con los condicionantes consagrados en la carta magna.

Aquí en todo caso, el club que contrata al jugador debería cuidar que los trabajos de proselitismo político que el jugador realice no interfieran con el trabajo y desempeño propios de la profesión. De ser vulnerados en sus derechos, tanto el jugador como  el Presidente del Veracruz podrían solicitar  la intervención de  la CNDH.

Si llegara a  creer que lo dicho en la Constitución solo vale para instancias de Gobierno y que los organismos de Iniciativa Privada se pueden regir por reglamentos al margen de las leyes mexicanas, entonces no me quedaría más que comparar a la FMF  con la CNTE en los estados de Guerrero y Oaxaca, un organismo también, integrado por mexicanos, que sienten vulnerados sus intereses, igual que Los dueños de la FMF y por ello operan en la forma que lo hacen para al final no cumplir con la ley y que no haya consecuencias.

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